“Mi discapacidad me abrió los ojos, nunca antes me había planteado metas tan altas”

Foto Christian 2

Nueve años después de perder su brazo izquierdo en un accidente laboral, Christian Silva, de 27 años, correrá por primera vez una de las carreras ciclistas más dura de todo el planeta: la Titan Desert. Un recorrido de más de 600 kilómetros por pleno desierto de Marruecos. Arena, polvo y temperaturas extremas son algunos de los fenómenos contra los que luchará Christian, que demuestra cada día que no existen límites para las personas con discapacidad.  

 

Pregunta: ¿Cómo afrontas tus próximos retos?  La Titan Desert es una de las carreras más duras del planeta…

Respuesta: Tengo un plan de entrenamiento mensual, alternando gimnasio y bicicleta. A medida que se aproxima la prueba, la intensidad sube. Actualmente entreno 6 días a la semana. Van surgiendo algunas pruebas que me sirven de motivación para los entrenamientos y no caer en la monotonía del día a día. Por ejemplo, este año participo en el Campeonato de España de Ciclismo en Pista Adaptado por primera vez y es algo que me entusiasma.

 

P: ¿Cómo empezó tu afición al ciclismo? ¿Cuándo decides subirte a la bici?

R: He probado muchas actividades deportivas pero ninguna me llenaba, un día por curiosidad, decidí comprar una bicicleta de montaña barata y hacerle unas pequeñas modificaciones para ir más a gusto.  Fue un desastre, me dolía muchísimo el brazo; cada impacto de la rueda contra el suelo era horrible y estuve a punto de dejarlo, pero me marque el objetivo de llegar desde Torrejón de Ardoz, localidad donde resido, a una bola blanca enorme que se veía en Paracuellos del Jarama. La distancia parecía insignificante, unos 7km, pero para mí era lejísimos. Y… ¡¡Llegue!! Y cada vez quería más y más kilómetros. Me enamoré del ciclismo.

 

“Cuando salgo con más gente a rodar, les sorprende ver mi destreza sobre la bicicleta”

 

P: ¿Qué pensaba la gente cuando les dices que vas a empezar a hacer un deporte tan exigente como el ciclismo? ¿Te lo desaconsejaron?

R: Lo primero que me dicen es que me voy a hacer daño, sobre todo mi madre. Que tenga cuidado.  Entiendo su punto de vista, también me lo decía antes de tener el accidente. Prácticamente todo el mundo me lo desaconsejaba. Tendemos a decirle a los demás que no hagan cosas que nosotros mismos no alcanzamos a ver. Sin embargo, ahí estaba mi mujer que cree que soy imparable o algo así. Me hace seguir cuando me flaquean las fuerzas. Actualmente cuando salgo con más gente a rodar, les sorprende ver mi destreza sobre la bicicleta y lo suelen alagar, aunque no siempre fue así. No fue nada fácil.

 

P: Y… Qué te dicen tus seres queridos cuándo les comunicas que vas a correr ¡650 kilómetros por el desierto!

R: Que si estoy loco. No puedo evitar reírme porque a veces hasta yo me lo planteo. Siempre recibo un apoyo incondicional por parte de todos ellos, es algo que me gratifica mucho.

 

P: Muy de joven tuvieron que amputarte el brazo tras un accidente laboral, ¿cómo cambia tu vida tras un acontecimiento de esta magnitud?

R: Realmente en el propio accidente perdí el brazo, fue horrible, para que engañarnos… Mi vida dio un giro de 360 grados. Fue como empezar de cero.

 

“He trabajado muy duro para alcanzar mis sueños”

 

P: ¿Te ha impedido tu discapacidad llevar a cabo algún sueño o actividad?

R: En absoluto, quizás todo lo contrario, me abrió los ojos. Nunca me había planteado metas tan altas. Sí es cierto que creo haber trabajado muy duro para alcanzar mis sueños.

 Foto Christian

P: En la Asociación, día a día nos enfrentamos a muchos mitos y tópicos entorno a la discapacidad. ¿Alguna vez te han dicho, “no vas a ser capaz”, “es mejor que no hagas eso”?

R: Muchas veces. No me lo tomo como algo negativo. Creo que debe ser una motivación y por lo menos siempre plantearnos: ¿por qué no intentarlo? Como decía anteriormente, las personas tendemos a decir a los demás que no hagan algo que nosotros mismos no podríamos ni soñar.

 

P: ¿En qué afecta tu discapacidad en el día a día? ¿Contra qué dificultades te enfrentas en carreras de tal magnitud?

R: Quedaría genial decir que en nada, pero no es así. Hay dificultades, como llevar una prótesis muy pesada. Yo soy de la opinión que tengas una discapacidad, o no, en algún momento todos necesitamos ayuda de algo o alguien.

Calor, viento, fatiga, arena…Probablemente aún no soy consciente de todas las dificultades que voy a encontrarme, pero intento llevar el cuerpo y la mente lo más preparado posible. Sobre todo intento fortalecer mis puntos débiles.

 

“Que nunca nadie les borre esa sonrisa de vencedores que deberían tener solo por el mero hecho de intentarlo”

 

P: ¿Cuál sería tu mensaje para todas aquellas personas con discapacidad que desean ver sus sueños cumplidos?

R: El camino no será fácil pero el resultado merecerá la pena. Con trabajo, sacrificio, perseverancia y, sobre todo, que nunca nadie les borre esa sonrisa de vencedores que deberían tener solo por el mero hecho de intentarlo.

 

P: ¿Hasta dónde se puede llegar con perseverancia y esfuerzo?

R: No lo sé,  muy lejos seguro. Lo que sí sé, es que sin perseverancia y esfuerzo nunca llegaríamos a alcanzar nuestros sueños y metas.